Con mayor o menor intensidad según los momentos históricos, en todas las sociedades se producen movimientos migratorios, interiores y exteriores; aunque la manera en que son pensados y construidos presenta variaciones significativas. El territorio que conforma el MERCOSUR en la actualidad posee una vasta tradición inmigratoria: los desplazamientos de población a partir de la llegada de los conquistadores españoles a América, los movimientos de europeos desde diferentes puntos del viejo continente, y la transferencia forzada de esclavos africanos durante la época colonial dan cuenta de ello. Hacia fines del siglo XIX, con los Estados organizados en repúblicas, la región se transformó en uno de los principales receptores de la inmigración de ultramar.

 
En el transcurso de los siglos XX y XXI han sucedido dos procesos bien marcados; el primero fue el descenso de las migraciones trasatlánticas y el segundo fue la renovación continua de flujos de emigrantes e inmigrantes entre los países del Cono Sur, marcando este último una nueva etapa en el mapa migratorio regional.

A partir de estas características, puede considerarse al conjunto de países que conforman al MERCOSUR ampliado como un sistema migratorio consolidado en tanto los intercambios de su población se suceden desde mucho antes de su creación. Sin embargo, con la creación del MERCOSUR, los migrantes que se mueve dentro del bloque regional juegan un rol esencial para consolidar la integración, motivo por el cual sus países incorporan la nacionalidad mercosureña como un criterio para solicitar y obtener un permiso de residencia.

Si bien a lo largo de la historia se generaron diversos instrumentos bilaterales, recientemente se institucionalizan acuerdos enmarcados en un proceso de integración regional. La gestión en clave regional implica desarrollar un conjunto de medidas, adoptar posturas comunes, y trabajar en problemas que trascienden el ámbito territorial de un Estado y que requieren de soluciones globales. Así gracias al MERCOSUR podemos trascender el tradicional modelo donde el Estado era el principal actor en el tratamiento del tema migratorio para dar paso a las regiones.

El tratamiento regional de la migración acompaña el devenir del bloque en su conjunto; en sus primeros años la agenda económica primó sobre la social en el MERCOSUR, situación que se fue revirtiendo a medida que se modificaba los escenarios políticos internos de los Estados del bloque: la retórica neoliberal -apoyada por los gobiernos de la región en las décadas del ‘80 y `90- fue paulatinamente girando hacia un proyecto de visión latinoamericanista compartido por varias gobiernos de la región. En el inicio del siglo XXI, la dimensión social adquirió protagonismo y la movilidad territorial se convirtió en factor clave para el desarrollo y profundización del bloque sudamericano, adjudicándole a la migración intrabloque un papel positivo y relevante.

En un primer momento la migración se asoció con la circulación de factores productivos, uno de los pilares de cualquier mercado común. El cambio de residencia se justificaba por razones laborales; luego se realizaron avances parciales hasta que finalmente se llegó a la formulación y definición del residente mercosureño basado en la nacionalidad mediante y enmarcada en los Acuerdos de Residencia. La migración transita por un camino que va desde su vinculación inicial como factor productivo de trabajo (1991), los Acuerdos de Residencia (2002) -considerados un hito de la política regional- y las principales respuestas estatales para su puesta en práctica dentro del territorio nacional en cada uno de los países (ley migratoria y Programa Patria Grande en Argentina, ley migratoria en Uruguay, entre otros). A través de los acuerdos se legisló más allá del objetivo del Tratado de Asunción (1991) –el cual sólo abarcaba la circulación de los factores productivos–, y se expandió el derecho de residencia a todas las personas y no sólo a la mano de obra.

“Los países del MERCOSUR son una voz diferenciada al plantear algunos temas centrales en materia de derechos de migrantes: principio de no criminalización de las personas migrantes; reconocimiento de los derechos de los migrantes, más allá de la situación irregular; regularización de la población migrante”

Victor Abramovich

La migración no es libre, sino facilitada mediante la regulación: se establecen reglas comunes que permiten la tramitación de la autorización de residencia y garantizan a los ciudadanos mercosureños derechos amplios de movilidad (entrar, salir, circular y permanecer en el territorio del país que elijan). En líneas generales, todo lo concerniente a nacionales de terceros países se encuentra, por el momento, bajo la órbita exclusiva de cada Estado. En efecto, la circulación y migración –que implica traslado de residencia– se han facilitado mediante una serie de medidas para la distinción entre ciudadanos del bloque y ciudadanos extra-bloque: la uniformización de los documentos de viaje, la existencia de canales privilegiados de acceso en puertos y aeropuertos, la eliminación de visas, la creación de la visa de residencia, entre otras.

Asimismo, el bloque adopta posiciones comunes en foros internacionales, plantea estrategias para resolver problemas compartidos, actúa coordinadamente en espacios de fronteras, y formula políticas regionales.

El desafío que enfrenta el bloque consiste en consensuar a través de los mecanismos de diálogo multilaterales abiertos a una nueva política migratoria, fundamentada en la dimensión ética del respeto a los derechos humanos. Las causas que motivan la migración y la posibilidad de generar políticas de retención de población –colocar el derecho a no migrar en el mismo nivel que el derecho a migrar– conforman un área de insoslayable tratamiento. Por ello, la disminución de las asimetrías estructurales y regulatorias entre los países del MERCOSUR se vislumbra como el camino más apropiado para asegurar que la migración sea elegida como una experiencia positiva de intercambio y confraternización regional, más que una búsqueda de mejores condiciones de vida. En este sentido, el bloque declara como pilares fundamentales “los principios de Democracia y de Desarrollo Económico, impulsando una integración con rostro humano”.

La incorporación progresiva de migrantes en la vida societaria, comienzan a jugar un rol importante en la política local, provincial o estatal de los países receptores. Las oportunidades que se dan en estos casos vienen en compañía de aceptación o rechazo por parte de los habitantes locales.  Llegando a este punto podremos hablar de la problemática de la inclusión social, basadas en una línea histórica de hechos, culturales, económicos y sociales de los migrantes fronterizos en el Cono Sur.

El Dato

Existen dos tipos de asimetrías: las asimetrías estructurales que son las diferencias entre tamaño de la economía y población, la divergencia en los niveles de ingreso per cápita y en el grado de diversificación de su estructura productiva, las que no en todos los países se rigen de la misma manera, esto se debe a las políticas adoptadas y al contexto hegemónico de cada región. En este contexto podemos articular las políticas económicas adaptables y las posibilidades que se les da a los bloques migratorios con la dificultad y desigualdad de encontrar un bienestar en los países receptores que componen un proceso de integración regional; y, las asimetrías regulatorias, creadas por las intervenciones regulatorias de los países socios. Entre otras, se pueden mencionar las políticas de promoción a las exportaciones, inversión, y diversos tipos de apoyo industrial.

¿Qué podés ver y leer?

Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR (2012) La implementación de los Acuerdos del MERCOSUR relativos a la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes migrantes, Buenos Aires: IPPDH.

Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR (2014) Diálogo sobre integración regional, políticas migratorias y derechos humanos. Memoria, Buenos Aires: IPPDH. Disponible en: http://www.ippdh.mercosur.int/wp-content/ uploads/2014/10/memoriaes-AR.pdf

Observatorio de Políticas Públicas de Derechos Humanos en el Mercosur (2009) Las migraciones humanas en el Mercosur. Una mirada desde los derechos humanos, Montevideo: Observatorio de Políticas Públicas de Derechos Humanos en el Mercosur. Disponible en: http://www.iin.oea.org/IIN2011/newsletter/boletin4/Publicaciones/Migraciones_en_el_Mercosur-livro_nov09[1].pdf

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