El Mercado Común de Sur (MERCOSUR) fue creado por los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay en 1991. El 26 de marzo de ese año se firmó el Tratado de Asunción (TA), por medio del cual se propuso la construcción de un mercado común.

Con el objetivo de facilitar la conformación del MERCOSUR y de cumplir los cronogramas propuestos, el proceso fue dotado de una estructura institucional mínima, que fue ratificada en 1994 en el Protocolo de Ouro Preto (POP). Con este protocolo, además, el bloque adqurió personería jurídica internacional y se sentaron las bases para la conformación de la unión aduanera tras el establecimiento del arancel externo común.

El paradigma neoliberal que se impuso como pensamiento predominante en la región durante la década de los años noventa tuvo una fuerte impronta en el diseño institucional del MERCOSUR, dado que fue a partir de este modelo económico que se perfiló la práctica  integracionista de los primeros diez años del bloque.

 

Así, se diseñaron 6 instituciones centrales:

El Consejo del Mercado Común (CMC);

El Grupo Mercado Común (GMC);

La Comisión de Comercio del MERCOSUR (CCM);

La Comisión Parlamentaria Conjunta (CPC);

El Foro Consultivo Económico-Social (FCES);

La Secretaría Administrativa del MERCOSUR (SAM).

 

La mayoría de las instituciones están conformadas por representantes del Poder Ejecutivo de los países que lo conforman, en especial por miembros de los Ministerios de Relaciones Exteriores o Economía.

 

Cabe destacar que sólo las tres primeras (CMC, GMC y CCM) tiene capacidad de tomar decisiones en el ámbito regional. De estas instituciones dependen, además, una serie de instancias consultivas, en las que representantes de los gobiernos de cada país discuten medidas sobre agendas puntuales: industria, agricultura, educación, cooperativas, integración productiva, entre otras. En estos espacios se busca llegar a acuerdos que permitan avanzar en el proceso de construcción de un mercado común.

 

En la década de los años 2000, la institucionalidad del bloque fue modificada a partir de la creación de nuevas instancias. Así, se establecieron nuevas Reuniones Especializadas donde se abordaron temáticas novedosas, en especial vinculadas con cuestiones sociales y culturales; la Secretaría Administrativa del MERCOSUR fue transformada en Secretaría Técnica (SM), asumiendo así nuevas funciones y se creó una instancia de una importancia central: el Parlamento del MERCOSUR (Parlasur), que reemplazó a la CPC.

 

ESTRUCTURA MERCOSUREl hecho de que el modelo de integración del MERCOSUR de la primera década haya asumido la preponderancia de la dimensión comercial, limitó y condicionó las posibilidades del proceso mismo de integración regional, así como también el desarrollo económico, social y cultural de los países que lo componen.

 

Pese a ello, los avances realizados por el MERCOSUR en temáticas no comerciales, principalmente en lo que compete a las áreas de políticas sociales y de participación ciudadana, han logrado instaurar el debate en torno a la reforma institucional, en tanto dicha estructura presenta obstáculos para acompañar el proceso de integración regional que se da de hecho. En la actualidad, este debate continúa sosteniendo la convivencia de estructuras “viejas” (ligadas en especial a la administración del comercio) y “nuevas” (vinculadas con la integración social, política y cultural y con la participación ciudadana) en el MERCOSUR.

 

 

La toma de decisiones 

El bloque tiene una lógica de funcionamiento intergubernamental. Esto significa que, dentro de las distintas instituciones del MERCOSUR, cada Estado Parte se encuentra representado por distintos agentes de los Poderes Ejecutivos. Esto se conoce como secciones nacionales, las cuales responden a los intereses de sus respectivos países.

 

Además, las decisiones se toman por consenso de todos sus Estados Parte: todos los Estados tienen la misma capacidad de voto y veto. Esto implica que las decisiones deben ser favorables para todos los Estados Parte del acuerdo, ya que de otro modo no serían aceptadas. La oposición de un solo Estado a alguna decisión es suficiente para que esta no sea adoptada.

 

 

Parlasur 

En el año 2004 se inició el proceso de creación del Parlamento del MERCOSUR o Parlasur (Decisión CMC N° 49/04), que reemplaza la anterior Comisión Parlamentaria Conjunta (CPC), con el objetivo de funcionar como órgano de representación de las voces del pueblo mercosuriano, de manera independiente y autónoma.

 

La puesta en marcha, en marzo de 2007, del Parlamento del MERCOSUR constituye un paso importantísimo en el fortalecimiento de una dimensión política que garantice la representación de la diversidad que caracteriza a la región sudamericana, para avanzar hacia la democratización y la legitimación del proceso.

 

Un proceso de integración concebido como un instrumento para el desarrollo con inclusión social requiere un espacio institucional donde todas las voces sean oídas. Entonces, será central para avanzar hacia una cultura política e institucional favorable a un proceso de integración cualitativamente diferente la calidad del vínculo que este Parlamento establezca con las organizaciones de la comunidad.

 

Se prevé que los parlamentarios electos no se agrupen conforme a su nacionalidad, es decir que no tengan para con su país ninguna relación de obediencia o subordinación, ya que representan a la totalidad del pueblo del MERCOSUR, de manera que los distintos agrupamientos lo serán conforme a sus ideologías o pertenencias partidarias.

 

Otra característica novedosa que es necesario destacar se refiere al financiamiento del funcionamiento del Parlamento del MERCOSUR ya que este no se da por partes iguales, sino que asume las asimetrías presupuestarias de los miembros del Bloque.

 

De acuerdo con el Protocolo Constitutivo del Parlamento (Protocolo de Montevideo, firmado en diciembre de 2005), durante una primera etapa, que se extendió hasta el 2010, asistimos a un  proceso de transición caracterizado por el hecho de que cada delegación nacional contó con la misma cantidad de parlamentarios, elegidos entre los miembros de los parlamentos nacionales, un total de 16.

 

En este primer período de transición hemos presenciado un gran avance: la definición de la proporcionalidad ciudadana, según la cual los pueblos de Uruguay y Paraguay serán representados por 18 parlamentarios cada uno, seguidos por Argentina y Brasil, con 43 y 75 respectivamente. Sin embargo, estos dos países debieron pasar por una etapa de adecuación, que se extendió hasta 2014, en la que contaron con 26 y 37 representantes en cada caso. Si bien el acuerdo señalaba que esta decisión debía ser tomada antes de fines del año 2007, el acuerdo político pudo concretarse en el seno del Parlamento a principios del año 2009, tras un arduo proceso de negociación. Asimismo, este acuerdo fue confirmado y aprobado por el Consejo del Mercado Común en octubre de 2010, incorporando el citado “criterio de representación ciudadana” en la normativa regional con la decisión 28/10, lo que implica que la dimensión política del MERCOSUR es una prioridad.

Parlasur
 

Con la incorporación de Venezuela en 2012, su representación final es de 33 parlamentarios, mientras que en la etapa de adecuación ésta ha sido de 26. Una segunda etapa de transición comenzó en 2011 y se extendió hasta fines de 2014. En esta fase, todos los países debían elegir en forma directa a sus parlamentarios, incorporando la elección en sus calendarios electorales nacionales. Sin embargo, en la actualidad sólo Paraguay (desde 2008) y Argentina (desde 2015) han elegido directamente a sus representantes. A partir de la elección realizada en Argentina, se aplica para todos los países la cantidad final de representantes. Esto pone fin a las cantidades establecidas en la fase de transición.

 

En una tercera etapa, que tendrá lugar una vez que todas las delegaciones sean elegidas directamente por el pueblo de los países que conforman el bloque, las elecciones para los representantes del Parlasur se realizarán simultáneamente en todos los países del bloque.