• Hélio Jaguaribe (1923 – )

    Por

    Sabrina Mary

Algunos acercamientos teóricos en torno a los procesos de integración regional latinoamericanos se caracterizaron por ensayar respuestas originales a las realidades de nuestra región. Prebisch, Furtado, Cardoso, Faletto y el propio Jaguaribe, combinaron en sus obras conceptos y escenarios con el objeto de plantear la situación histórica de nuestros países y pensar posibles cursos de acción.

 

Hélio Jaguaribe desarrolló un enfoque teórico autonomista e integracionista, multidisciplinario, con gran vigencia en la actualidad. Los dos enfoques que marcaron sus reflexiones fueron la Teoría del Desarrollo y la Teoría de la Dependencia, promovidas por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) durante los años ́60.

 

La primera establece una serie de criterios (el deterioro de los términos de intercambio de los productos primarios, el atraso tecnológico y la escasez de capital) para agrupar a los países en desarrollados, en vías de desarrollo y subdesarrollados. Para superar el subdesarrollo es preciso promover políticas de industrialización por sustitución de importaciones y fomentar una integración que favorezca el intercambio entre los Estados y el desarrollo autónomo. La dependencia, en cambio, tiene un carácter político y se sustenta en una relación de dominación que se establece entre centro y periferias. El aporte sustancial de esta teoría reside en que no reduce la particular posición que ocupa cada país al esquema global del sistema capitalista, sino que añade cuestiones políticas, ideológicas y culturales. Sobre estas teorías y su crítica se centró el planteo de Hélio Jaguaribe.

 

“¿Qué futuro nos aguarda? […] Desde Washington se nos dictará lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer. Domésticamente, las multinacionales se van a apoderar de nuestros mercados, y nuestros dirigentes, aunque mantengamos los ritmos democráticos, van a ser electos para funcionar como gestores de los negocios de esas multinacionales y tendrán que actuar de manera compatible con la eficiencia del mercado internacional, dentro de los límites fijados por Washington. ¿Tenemos salida a esa alternativa? Yo creo que sí, si realizamos lo más prontamente posible un gran esfuerzo de desarrollo económico, tecnológico, de dimensión social y de otras, formando un sólido eje estratégico de alianza argentino-brasileña para ofrecer una capacidad de resistencia históricamente superior a la que, aisladamente disponemos […] A partir del eje argentino-brasileño, alcanzaremos la definitiva consolidación del Mercosur, probablemente con la incorporación de otros países sudamericanos […] Tenemos, claramente, dos alternativas: 1) la satelización, la conversión en segmentos indiferenciados del mercado internacional (con los himnos, la bandera, etc., pero la efectividad del poder ejercitado por multinacionales internamente y por Washington externamente); 2) un sistema revestido de significativa autonomía con capacidad de ser un interlocutor del mundo del siglo XXI.”

 

El intelectual brasileño señala la importancia de distinguir desarrollo y crecimiento, considerados por otros autores como términos intercambiables. Esto se debe a que el desarrollo asemejado al crecimiento sólo contempla el avance de un Estado de manera cuantitativa, eludiendo la multidimensionalidad que involucra el proceso de crecimiento de un país. Jaguaribe reexamina los elementos que contribuyen con el subdesarrollo de los Estados, considerando al estancamiento, la marginalidad y la desnacionalización como sus factores claves; es categórico cuando señala que la posibilidad de generar mayores márgenes de autonomía estará garantizada por la integración entre los Estados.

 

La propuesta autonomista de Jaguaribe entiende la realidad internacional de manera no solamente dual -entre centro y periferia- sino estratificada, de acuerdo a los niveles decrecientes de autodeterminación que posee un Estado, tanto interna como externamente. Esta autodeterminación está dada por la capacidad estatal de ejercer primacíaregional sobre un área geográfica y la autonomía, garantizada por la posibilidad de aplicar penalidades a nivel local, así como por la capacidad de un Estado de tomar decisiones con peso de manera individual en el plano internacional. De esta manera los Estados oscilan entre los modelos: Desarrollados-Norte-Centroy Dependientes-Sur-Periferia.

 

Su interpretación sobre el entramado internacional en el que se insertan los paíseslatinoamericanos se complementa con la mirada que arroja sobre las condiciones estructurales que favorecen o imposibilitan el desarrollo y crecimiento autónomo de los países de América Latina. Jaguaribe distingue dos factores para esto: la viabilidad nacional y la permisibilidad internacional. La primera tiene que ver con la capacidad nacional mientras el segundo considera el contexto internacional en el cual sucede.

 

La noción de viabilidad nacional permite conceptualizar los recursos históricos de un Estado (socioculturales y tecnológicos) y permiten comprender por qué no todos los países están en condición de iniciar un proceso de desarrollo autónomo de manera simultánea. Los Estados tienen un rol activo en tanto son capaces de favorecer políticas públicas tendientes a garantizar una masa crítica basada en la población, la apropiación del territorio, los recursos estratégicos y la capacidad de intercambio internacional. En este aspecto, los patrones ético-educacionales cobran singular importancia como multiplicadores que impactan sobre la eficacia de la utilización de los recursos.

 

La permisibilidad internacional, en cambio, considera la mayor o menor flexibilidad que un Estado alcanza dentro del sistema internacional en su camino hacia la autonomía. Un ejemplo de ello es la posibilidad de ejercer su soberanía sin que exista una penalidad por parte de una potencia mundial mediante una intervención militar (es importante recordar que Jaguaribe reflexionaba en el marco de las dictaduras militares en la región).

 

La integración regional, cuando estos factores entran en juego y un Estado logra cierto nivel de autonomía, cumple un papel estratégico en tanto permite que una intervención directa sobre un Estado nacional sea más costosa para el Estado potencia, por lo que se reaseguraría el desarrollo, al tiempo que multiplica los mercados y recursos. Esta integración considera la heterogeneidad y diversidad dentro de Latinoamérica por lo que debe ser gradual favoreciendo el acercamiento entre Estados y ampliándose hacia otros de modo progresivo, a fin de fortalecer los lazos entre estos, respetando las particularidades de cada uno. Jaguaribe desarrolla el concepto de círculos concéntricos, focalizando en la alianza argentino-brasileña, como la primera instancia para la integración, puesto que ninguno de los dos tiene la capacidad autonómica para iniciar el proceso hacia lo que él denominó un Modelo Autónomo del Desarrollo e Integración en América Latina (MADIAL). La integración que imagina Jaguaribe a través del modelo autónomo se basa en la autodeterminación, la independencia, la nacionalización cultural, económica y militar.

 

¿Cuál fue el impacto de esta teoría en la actualidad? En la década del 90, cuando Estados Unidos planteó la creación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), Brasil desarrolló como contrapropuesta un Área de Libre Comercio Sudamericano (ALCSA) estrategia que se oponía a los intereses de EEUU y focalizaba la integración en Suramérica bajo la imagen de un círculo concéntrico. A comienzos del siglo XXI, las ideas de Jaguaribe y de otros intelectuales latinoamericanos fueron el germen de lo que conocemos como Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), un proceso de integración regional que ofrece una alternativa a las potencias que dominaron buena parte del siglo XX y que busca construir nuevos márgenes de autonomía capaces de brindar un espacio para la toma de decisiones desde Suramérica y para Suramérica.

Un Hecho

Hélio Jaguaribe es un pensador de las Teorías del Sur, preocupado por entender el desarrollo de Brasil y Latinoamérica. Con el regreso de la democracia a Brasil coordinó el Proyecto Brasil 2000 (1985) a pedido de José Sarney. En 1992 fue nombrado Secretario de Ciencia y Tecnología, sin embargo como consecuencia del impeachment a Collor de Melo renuncia a la función pública y se vuelca a la vida académica.

¿Qué podés ver y leer?

Jaguaribe, Helio (1988) La Relación Norte-Sur, en Revista Estudios Internacionales, Vol. 21, Nro. 84. Disponible en: http://www.revistaei.uchile.cl/index.php/REI/article/viewFile/15668/16142 Jaguaribe, Helio (2011) Por qué no se ha desarrollado la ciencia en América Latina, en Sábato, Jorge, El pensamiento latinoamericano en la problemática ciencia-tecnología-desarrollo-dependencia, Buenos Aires: Ediciones de la Biblioteca Nacional. Disponible en: http://www.mincyt.gob.ar/adjuntos/archivos/000/022/0000022594.pdf Jaguaribe, Helio (2003) MERCOSUR y ALCA, en Studia Politicae, Nro. 1. Disponible en: http://bibdigital.uccor.edu.ar/ojs/index.php/Prueba2/article/view/7/635 p.4 Páginas web: Podés aceder a su biografia en el portal de la Fundación Getulio Vargas: https://cpdoc.fgv.br/producao/dossies/AEraVargas2/biografias/helio_jaguaribe

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