• La Agricultura en la Región

    Por

    Leticia González

Desde que los hombres y mujeres comenzaron a desarrollarla en la antigüedad, la agricultura se convirtió en un elemento central de sus vidas. Alrededor de los ritmos de siembra y cosecha, las poblaciones se volvieron sedentarias y comenzaron a domesticar plantas y animales que les servían para alimentarse, vestirse, transportarse y desarrollar otros muchos aspectos de su vida cotidiana. Asimismo, las actividades agrícolas dieron forma a modos de ser y de vivir particulares, ya que constituyeron la base de muchas de las relaciones que los hombres establecieron entre sí y con los recursos naturales que los rodeaban.

 

La abundancia de recursos naturales –en especial, tierras fértiles– con que cuenta América Latina hizo que en nuestra zona la agricultura fuera desde el comienzo una de las actividades principales que se desarrollaban en estos territorios. La llegada de los europeos modificó en parte las formas de producción, ya que trajeron cultivos que no se conocía aquí -como el trigo- y también nuevas técnicas y herramientas de trabajo. No obstante, ello no impidió que muchos años después, la agricultura siguiera siendo una actividad económica de central importancia.

 

Nuestros países lograron insertarse en la economía mundial a partir de la producción de materias primas y alimentos. Es decir, desde que nuestros países se independizaron y comenzaron a adquirir las características con las que hoy los conocemos, la agricultura no sólo es la actividad que todos los días permite poner alimentos en las mesas de quienes habitan nuestra región, sino que los productos de la agricultura se convirtieron en centrales para alimentar a los habitantes de todo el mundo. Y también son muy importantes para abastecer de materias primas agrícolas (se tratan de commodities) a los países centrales.

 

Trigo, maíz, soja, girasol, café, azúcar, algodón y carne vacuna son las principales producciones de los países del MERCOSUR que se consumen en la región y que también se exportan al resto del mundo. A ellas se suman otros productos que no siempre tienen un destino internacional pero que sí son centrales para alimentar a nuestra población, ya que constituyen una parte central de su dieta: verduras, hortalizas, frutas y carnes.

 

Pero además de ser el principal elemento en la economía, la agricultura es también un elemento social muy importante, ya que gran parte de los habitantes de los países del MERCOSUR viven en el campo o trabaja en alguna actividad relacionada con el campo o con los productos que allí se elaboran.

 

En este marco, hoy nuestra región se enfrenta con un gran desafío que puede convertirse también con una gran oportunidad: la de garantizar el acceso a una cantidad suficiente de alimentos de calidad a los habitantes de la región y, algunos se plantean como posibilidad, de otras regiones del mundo. Como veremos más adelante, consideramos que este desafío/oportunidad sólo puede ser abordado conjuntamente. Pero primero, reflexionemos: ¿Por qué hablamos de este desafío?

“No puede un paisano, una familia, aislados, solos. Él es más eficiente adentro del potrero que la gran industria; pero sucumbe afuera, porque hay un montón de cosas que no puede dominar y manejar […] La eficiencia que tiene alguien que está pegado a los hechos, no hay ninguna empresa que la pueda superar y esa es la ventaja que tiene este mundo. Pero hay dos cosas: hay que darse escala en la diversificación y hay que estudiar, generar conocimiento […] Hay que crear intelectualidad del campesinado, trabajadores de la tierra inteligentes y que están preocupados por el conocimiento tecnológico y por la cultura” 

José Mujica en la apertura del grupo temático de juventud en la XII REAF, diciembre 2009, Montevideo/Uruguay.

Organizaciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) plantean que para el año 2050 la población mundial se incrementará en un tercio: habrá en el mundo aproximadamente 2.300 millones de personas más que las que lo habitan actualmente. Es decir, se calcula que para ese año el mundo tendrá alrededor de 9 mil millones de habitantes. La mayor parte de ese aumento poblacional se daría en países de África, aunque otros países en desarrollo (como los latinoamericanos) también se verían involucrados en este crecimiento. Para alimentar a esa cantidad creciente de personas, estos estudios señalan que sería necesario aumentar la producción de alimentos en un 70 %. Y dada la amplia disponibilidad de recursos naturales sin explotar (en especial, tierras fértiles pero también agua, un recurso fundamental a la hora de hablar de la agricultura) que existen en nuestra región, América Latina como un todo (y no como países aislados) es vista como una clave en este proceso.

 

Estudios complementarios señalan, sin embargo, que el problema de cómo alimentar a tamaña población en los próximos años no es sólo –ni simplemente- un problema de producción, sino que a ello se suman los problemas de distribución. Es decir, no sería sólo necesario aumentar en tal porcentaje la cantidad de alimentos producidos sino garantizar que todos puedan acceder a ellos. Como ejemplo, podemos mencionar que sólo Argentina produce por año 135 millones de toneladas de alimentos básicos, que serían suficientes para alimentas a 450 millones de personas (aproximadamente 10 veces más que la cantidad de habitantes con que cuenta el país). Sin embargo, parte de su población se encuentra mal alimentada y sufre graves problemas de nutrición ya que no es capaz de acceder a alimentos suficientes y de calidad. El desafío, entonces, parece comenzar por nuestra región.

 

Hay que crear intelectualidad entre el campesinado, trabajadores de la tierra inteligentes preocupados por el conocimiento tecnológico y por la cultura.
José Mujica

 

Acompañando estos procesos, se prevé también que la población rural disminuya, al tiempo que aumentan la cantidad de gente que vive en las ciudades. Entonces, ¿quiénes producirían los alimentos necesarios para alimentar a esa población creciente?

 

Aquí entra en juego un actor muy importante, que en los últimos años ha sido cada vez más tenido en cuenta en nuestra región, ya que su presencia y fortalecimiento es central para hacer frente al desafío señalado: el de la agricultura familiar.

 

La agricultura familiar es la principal responsable de poner en nuestra mesa los alimentos que consumimos: se calcula que en los países de América Latina los agricultores familiares producen entre el 50 y 70% de los alimentos que consumimos diariamente. También es el que reúne a la mayor cantidad de trabajadores (productores, empleados, comercializadores, etc.) alrededor de las actividades agrícolas. En la actualidad, más de 30 millones de personas viven de actividades ligadas a la agricultura familiar en los países del MERCOSUR.

 

Sin embargo, no es el sector que mayor cantidad de tierras ocupa. Si bien en nuestra región más del 80% de las explotaciones son de agricultores familiares, ella son muy pequeñas y sólo el 18% de las tierras están en manos de agricultores familiares. Tampoco ha sido, durante muchos años, el principal destinatario de las políticas públicas que se diseñaban, desde nuestros países o desde la región, para fortalecer a la agricultura.

 

Desde su creación, el MERCOSUR ha diseñado espacios dentro de su estructura institucional que tienen como objetivo fortalecer la agricultura de la región, en tanto ella es un sector central de nuestras economías. Sin embargo, en la primera etapa del proceso de integración el sector de la agricultura al que el bloque dirigió toda su atención fue el de la agricultura concertada e industrial que no produce alimentos para la región sino commodities que tienen como destino el mercado mundial.

 

Desde el año 2004, el bloque ha puesto el foco en la agricultura familiar, que es vista como un actor central no sólo en términos económicos sino también culturales y sociales. Ello se logró a través de la creación de la Reunión Especializada de Agricultura Familiar (REAF). En este ámbito del MERCOSUR se discuten y articulan políticas públicas que buscan lograr una mejor inserción en la economía mundial a partir del desarrollo de la agricultura de nuestros países, pero también convertir a la región en un espacio en el que todos los ciudadanos puedan acceder a suficientes alimentos de calidad para desarrollar sus vidas. En este marco, los temas que se abordan tiene que ver con la generación de mercados para los productos de la agricultura familiar (por ejemplo, a través de la discusión de políticas de compras públicas) pero también con otros temas, como la educación en el campo, el acceso a la tierra y a otros recursos por parte de los agricultores familiares o el registro de quienes son los agricultores familiares. De esta forma, en este espacio busca abordarse a la agricultura familiar (y a los agricultores familiares) de un modo integral, en las múltiples dimensiones (económica, social, cultural, productiva, etc.) que componen a este sector.

 

A través de estos espacios, el MERCOSUR permite enfrentar estos desafíos en forma conjunta y articulada, dando a los Estados y a los actores sociales de cada uno de los países del bloque un lugar central en la definición de las políticas orientadas a alcanzar estos desafíos. De esta forma, la integración regional se convierte en un elemento central para decidir cómo convertimos este desafío en una oportunidad que permita garantizar un desarrollo más integral y más inclusivo para nuestra región.

 

El Dato

A nivel mundial la agricultura familiar también es considerada un elemento central para que todos los habitantes del mundo puedan acceder a alimentos de calidad y en cantidad suficiente. Tal es así que el 2014 fue designado por la FAO como el Año Internacional de la Agricultura Familiar, con el objetivo de promover la reflexión sobre su importancia y el diseño de políticas públicas que la fortalezcan.

¿Qué podés ver y leer?

La REAF es un espacio institucional del MERCOSUR creado en 2004 que reúne a los representantes del Estado y a los actores sociales vinculados con la agricultura familiar de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay y Venezuela. En las secciones “Publicaciones” y “Documentos” del sitio podrás acceder a diferentes propuestas e informes acerca de la agricultura familiar en la región: http://www.reafmercosul.org/ Sitio Web del año de la Agricultura Familiar para la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO). El año 2014 fue para la FAO el Año de la Agricultura Familiar y creó un sitio donde acceder a documentos e información acerca de la agricultura familiar en los diferentes países del mundo: http://www.fao.org/family-far-ming-2014/es/ Vía Campesina es un movimiento internacional fundado en 1993 que agrupa a más de 150 organizaciones de campesinos y campesinas de todo el mundo. Defiende la agricultura sostenible a pequeña escala como un modo de promover la justicia social y la dignidad al tiempo que se opone firmemente a los agronegocios y las multinacionales agrícolas. En la sección “Publicaciones” podés acceder a diferentes documentos elaborados por la organización acerca de temáticas relacionadas, como soberanía alimentaria y nutrición, el rol de la mujer en el campo, leyes de semillas, el uso de agroquímicos, entre otros. http://viacampesina.org/

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