• Manuel Ugarte (1875-1951)

    Por

    Damián Paikin

Manuel Ugarte puede ser definido como el principal promotor de la idea de Patria Grande durante
la primera mitad del siglo XX; más aún, Ugarte fue un puente entre los sueños de los liberta-
dores Bolívar, San Martín, Artigas, y las actuales luchas por la unidad de nuestro continente.
Viajero, político y poeta, acuñó un concepto -Patria Superior- para describir cómo América Latina se alejaba cada vez más de su vecino poderoso del norte. En un principio, Ugarte planteó la constitución de los Estados Unidos del Sur –tomando como modelo al país del norte-, pero con el tiempo vio que ante aquel proyecto de crecimiento del norte, el sur solo podía jugar un papel de sometimiento y opresión.

 

“Abandonemos la idea errónea de que la época de la independencia fue una edad fabulosa y que sus hombres no pueden ser imitados jamás. Anímense. Ese espíritu vive entre nosotros”.

 

En su primera gira latinoamericana denunció el avance del imperialismo norteamericano, convocando a la unidad defensiva de todos los pueblos del sur. Para Ugarte, aquel proceso no representaba tan sólo un problema político o económico, se trataba más bien de un asunto que comprometía la dignidad de aquellos pueblos que, tras haber luchado para alcanzar su independencia, no debían volver a caer bajo una nueva forma de dominación.

 

Ugarte imaginó un concepto de unidad que trascendía los límites territoriales, incorporando los aspectos y bienes intangibles que conforman la cultura de los pueblos: “mi Patria Superior es el conjunto de ideas, de recuerdos, de costumbres, de orientaciones y de esperanzas, que los hombres del mismo origen, nacidos de la misma revolución, articulan en el mismo continente con la ayuda de la misma lengua”. La lengua, la cultura, las costumbres comunes forman la base de esta unidad de los pueblos de la Patria Grande. Pueblos mestizos, indígenas y campesinos, que Ugarte también supo defender frente a aquellos que venían en su gente, y no en el imperialismo, la razón del atraso.

 

Hombre de la Generación del ‘900, una corriente literaria e intelectual que reivindicaba el pasado hispánico de la América Latina frente al blanqueamiento de la población pregonada por las oligarquías nacionales, las ideas de Ugarte fungieron como antecedentes de las corrientes que luego serán conocidas como nacional-populares. Víctor Raúl Haya de la Torre en Perú, Cuactémoc Cárdenas en México, y Juan Domingo Perón en Argentina -entre otros- verán en las ideas de Ugarte el punto de partida para una forma de pensar que ubicaba en el centro de la reflexión al mestizo como el sujeto de la revolución latinoamericana: “Fueron ellos –afirmaba- los que engrosaron los primeros escuadrones de la independencia y los que dieron su sangre con Artigas, Ramírez y Quiroga para tener en jaque la tiranía de los puertos” Por último, Ugarte realizó un aporte más a la lucha por la unidad de Latinoamérica incorporando en la agenda política la noción de unidad económica.

 

Durante la década del ‘30, Ugarte suscribió las ideas del economista Alejandro Bunge, quien sostenía que la vía para combatir al imperialismo era la industrialización y la constitución de un espacio económico regional capaz de superar la dependencia. Bautizarán este como la Unión Aduanera del Sud, conformada teóricamente por Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. Antimperialista, industrialista y profundamente latinoamericano, así fue Manuel Ugarte, quien mostró que en otras condiciones, y en otros tiempos, el espíritu de nuestros próceres si podía ser imitado.

 

El Dato

Pedro Orgambide caracterizaba a Ugarte como el gran olvidado del pensamiento político argentino y, al mismo tiempo, como un referente central en otros países de Mesoamérica y el Caribe. La conciencia política del joven perteneciente a una familia acomodada se vio sacudida frente a las realidades del colonialismo europeo y la política del garrote de los EEUU. Sus viajes por los países de Centroamérica y el Caribe le permitieron formar una mirada sobre esas situaciones: en 1911 llegó a Cuba, se reunió con estudiantes y campesinos que simpatizaban con la causa nacional y se solidarizó con el pueblo dominado bajo “la enmienda Platt”; al año siguiente viaja a México donde tanto el gobierno local y el de los Estados Unidos siguen con preocupación las intervenciones públicas del argentino, al punto que la embajada norteamericana pide que sea expulsado. “Dos gobiernos contra un solo hombre”, tituló un diario en la ciudad de México. En 1912 recorrió Honduras y, en un mitín político en Tegucigalpa convoco a reinterpretar las ideas del socialismo desde una perspectiva preocupada por los problemas americanos: “seamos avanzados, pero seamos hijos de nuestro continente y nuestro siglo”.

¿Qué podés ver y leer?

Galasso, N. (2012): Manuel Ugarte y la Unidad Latinoamericana. Buenos Aires, Cohihue. Barrios, M. A. (2008): El latinoamericanismo en el pensamiento de Manuel Ugarte. Buenos Aires, Biblos.

Invitación a editar

Si querés editar este artículo (sumar, acotar, agregar referencias, etc), podés hacerlo en esta versión de edición abierta: https://docs.google.com/document/d/1W9mb98U-ZbU2vjMICR9Wba5DUOUj-sOCVZt5RS_SWFM/edit?usp=sharing