• No al ALCA

    Por

    Daniela Perrotta

El 5 de noviembre del 2005, gracias a los esfuerzos y el coraje de los entonces presidentes de Argentina (Néstor Kirchner), Brasil (LuizInácio Lula da Silva), Venezuela (Hugo Chávez), Paraguay (Nicanor Duarte Frutos) y Uruguay (Tabaré Vázquez), se puso un fin a la negociación de una iniciativa continental impulsada por el gobierno de los Estados Unidos: el Área de Libre Comercio de las Américas.

 

Las negociaciones para conformar el ALCA se iniciaron en el año 1994 con la Cumbre de Miami, organizada por el presidente de los Estados Unidos Bill Clinton. Este proyecto se basaba en una propuesta del año 1991 de George Bush (padre) llamada Iniciativa para las Américas, en el marco de la reconfiguración del orden político y económico mundial tras la caída de la Unión Soviética.

 

El proyecto del ALCA buscaba crear una gran zona de libre comercio entre todos los países del continente americano (exceptuando a Cuba). ¿Qué significa pues una gran área de libre comercio? ¿Qué implicancias tiene para los países? Pues bien, este tipo de acuerdos son unconjunto de reglas que rigen las relaciones comerciales entre los países que lo firman. Una vez firmado, cada Estado debe adecuar sus normas nacionales para cumplir con esas reglas. Si no lo hace, o si incumple, ese Estado puede ser sancionado. Así, se generan marcos regulatorios supranacionales que condicionan el accionar de los Estados y que permiten que empresas transnacionales (por lo general, empresas de los países con mayor grado de desarrollo relativo y, por tanto, más poderosos) accedan a colocar sus productos y servicios en mercados que se encontraban protegidos (es decir, controlados por los Estados nacionales). Estos tratados también inciden en las normas que regulan las inversiones y los derechos de propiedad intelectual. Estas grandes empresas y grupos de interés logran transnacionalizar sus actividades, formar cadenas globales de producción y crear circuitos financieros desregulados.

 

Para los países latinoamericanos, este tipo de acuerdo tensionaba la posibilidad de construir un proceso de desarrollo autónomo, orientado a mejorar los niveles de inclusión y promover industrialización. En la medida en que se facilita la libre competencia de empresas nacionales y transnacionales, la producción local queda relegada y esto a su vez genera impactos en los niveles de empleo. La adecuación de las normas nacionales (laborales, medioambientales, etc.) para cumplir con lo establecido (por los países más poderosos) en este tipo de tratados, afectan la soberanía y la autonomía de los países para decidir cómo encaminar sus proyectos nacionales. A modo de ejemplo, tomando el caso de la producción de medicamentos, este tipo de acuerdos comerciales protege los derechos de propiedad intelectual (patentes) de grandes compañías farmacéuticas impidiendo a los Estados producir estos medicamentos (de manera genérica) en un determinado período de tiempo (que suele ser largo). Ello deriva en un alto costo de medicamentos que genera problemas para la salud pública y atenta contra el derecho a la salud. Una situación similar ocurre con la educación: como lo estipulaba la letra del ALCA, se preveía la liberalización de la educación en tanto servicio, atentando con la concepción de la educación como un derecho.

 

Desde 1994 a noviembre del 2005 se sucedieron las negociaciones intergubernamentales. Los países (con sus negociadores) intercambiaban borradores del proyecto. El proyecto llegó a tener cientos de páginas y una cantidad mayor de corchetes. Los [] era la forma por la cual los países colocaban sus apreciaciones sobre cada uno de los puntos del plan de liberalización total del comercio. Muchos negociadores, académicos y movimientos sociales ya sabían para el año 2005 que el texto era inmanejable y muy difícil de aprobar. No obstante, para rechazarlo había que lograr un consenso político fundamental entre los países. Este consenso se encontró en el mapa político regional de principios de siglo XXI.

 

Vale destacar que el proceso de negociación del ALCA fue acompañado por un movimiento amplio y heterogéneo de resistencia. Uno de los actores más dinámicos fue el movimiento sindical vía la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur. En este marco, en 1997 se creó la Alianza Social Continental integrada por organizaciones sociales, redes temáticas y organizaciones sectoriales de todo el hemisferio americano, desde Canadá hasta Chile. Se conformó para intercambiar información, definir estrategias y promover acciones conjuntas contra la propuesta del ALCA. La red hoy busca ahora modelos alternativos de integración basados en la democracia, la justicia social, los derechos humanos y el bienestar de la población. También, desde 1998 se empezaron a generar Cumbres de los Pueblos, organizadas en grupos de trabajo temáticos: sindical, campesino, indígena, ambiental, derechos humanos, ético, alternativas de desarrollo, mujeres, educación y parlamentario.

 

En el caso del Mercosur, el bloque regional llevó adelante una estrategia de negociación como bloque regional –si bien cada uno de los países individualmente participaba de la discusión del ALCA–. Esto permitió que desde el Cono Sur, aun cuando todavía había gobiernos neoliberales en el poder, tener una voz disidente y amplificada que mostraba que el proyecto hemisférico no era beneficioso para sus pueblos.

 

En el año 1999 comienza a producirse la cuña que permitirá –seis años más tarde– que la región de pie reafirme su autonomía y soberanía. Primero, asume Hugo Chávez al gobierno en Venezuela tras la realización de elecciones. Segundo, a nivel global, también había voces disidentes al libre mercado: con motivo de la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio en Seattle (Estados Unidos) hubo una masiva movilización que propugnaba por el comercio justo. Tercero, durante la Cumbre de las Américas de ese mismo año, la Alianza Social Continental presentó tres documentos con críticas y propuestas alternativas.

 

Con el nuevo milenio, a este conjunto de voces alternativas se sumarán los presidentes del Mercosur que recién asumían sus gestiones con una forma de hacer política y con principios que buscaban crear una zona de paz, desarrollo y autonomía. En este marco, se realizó en la ciudad de Mar del Plata (una ciudad costera de la provincia de Buenos Aires, Argentina) la IV Cumbre de las Américas durante los días 4 y 5 de noviembre de 2005. Néstor Kirchner puntualizaba: “Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática nos remite de lleno al problema central que enfrentamos los países que pretendemos desarrollarnos. Debemos construir los consensos en cuanto a la importancia de preservar y fortalecer la comunidad de democracias en cuanto a la convicción de defender a ultranza la plena vigencia de los derechos humanos, el sostenimiento de la paz y la lucha contra la delincuencia internacional, el narcotráfico y el lavado de dinero”.

 

“ALCA, ALCA, Al Carajo” (Hugo Chávez)

 

Argentina, Brasil y Venezuela iniciaron la construcción del NO junto con el apoyo de Paraguay y Uruguay. Los cinco mandatarios defendieron los intereses y aspiraciones de los pueblos latinoamericanos. Con un trabajo decidido y sostenido, torcieron el proyecto de Estados Unidos para la región. Evo Morales (presidente de Bolivia) caracterizó aquelacontecimientocomouna rebelión de los presidentes democráticamente electos mientras que Nicanor Duarte Frutos (presidente de Paraguay) lo calificó como una revuelta, pero con espíritu revolucionario”.

 

El Dato

Durante la IV Cumbre de las Américas se realizó la III Cumbre de los Pueblos. Asistieron 40 mil personas de movimientos sociales, políticos y culturales. Desde la estación de trenes de Constitución (en la ciudad de Buenos Aires) salió el Tren del ALBA llevando a Diego Maradona, el diputado Miguel Bonasso, al cineasta bosnio Emir Kusturica y al –por entonces–precandidato a la presidencia de Bolivia, el dirigente sindical Evo Morales. Junto a ellos subieron al tren unas 150 personalidades. Por tierra salió una caravana de más de 1000 micros con miembros de diversas organizaciones políticas y sociales. La apertura formal de la Cumbre de los Pueblos en el microestadio cubierto (capacidad para 7 mil personas) estuvo a cargo del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. El orador principal fue Hugo Chávez. Participaron muchos cantautores nuestroamericanos.

¿Qué podés ver y leer?

Documental de Martín Granovsky Al Carajo. El documental combina material del Archivo Histórico de la TVP sobre aquel encuentro, con testimonios de presidentes, ex presidentes, funcionarios y ex funcionarios, y también de varios protagonistas del Tren Blanco que llegó hasta Mar del Plata para realizar una marcha bajo la lluvia, que ocupó 40 cuadras, y del acto en el estadio mundialista, donde Chávez acuñó el ya legendario ALCA, ALCA, ALCA, al carajo https://www.youtube.com/watch?v=mXc_bnGGwK4 Sitio web de la Alianza Social Continental: https://www.tni.org/es/perfil/alianza-social-continental

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