• Plan Cóndor

    Por

    Daniela Perrotta

El Plan Cóndor fue una experiencia de integración del horror que consistió en un acuerdo entre las dictaduras cívico-militares de los países del Cono Sur para apresar a aquellos que, perseguidos en sus países de origen, huían buscando salvar su vida a través de las fronteras. De esta manera, las dictaduras que miraban como enemigos a sus países vecinos, lograron establecer un mecanismo de cooperación para disciplinar y perseguir a su propia población disidente. Es el ejemplo perfecto de coordinación regional para la perpetración de graves violaciones de los derechos humanos en América del Sur.

 

“Si hubo un Plan Cóndor, ahora hay un proceso anti-Cóndor” Pablo Abrão

 

El Plan (también llamado Operativo Cóndor) fue establecido el 25 de noviembre de 1975 en una reunión realizada en Santiago de Chile entre Manuel Contreras (jefe de la policía secreta de ese país) y los referentes de los servicios de inteligencia militar de Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay. A partir de este acuerdo, que abarcaba el espacio geográfico de los países mencionados, se establecieron facilidades para el desplazamiento clandestino de agentes de los países y la ejecución de operaciones represivas conjuntas. Además, se formaron equipos especiales con miembros de los diferentes países para que pudieran desplazarse a diferentes partes del mundo con el fin de eliminar políticos opositores o colaboradores de las organizaciones políticas armadas de cualquiera los países de la Operación. Uno de los mecanismos utilizados fueron los vuelos de la muerte y, en el caso de la argentina, el robo sistemático de bebés de las detenidas-desaparecidas embarazadas.

 

Uno de los elementos que permite comprender la colaboración entre las fuerzas armadas que realizaron golpes de Estado en el Cono Sur es la participación de buena parte de los militares golpistas en la denominada Escuela de las Américas, organizada y financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en Panamá. Entre 1950 y 1979, miles de oficiales de las fuerzas armadas de los países del Cono Sur fueron formados en dicha escuela. Allí recibieron instrucción para combatir los mayores peligros que acechaban occidente, la amenaza comunista y la subversión. Estas estancias en el exterior fueron fundamentales para la idealización, la fundación y el desarrollo de las agencias de inteligencia nacionales, como la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) creada en Buenos Aires en 1967, o la Escola Nacional de Informações (ESNI) en 1971, en Brasil.

 

Otro elemento insoslayable fue la doctrina de la Seguridad Nacional, impartida en dicho establecimiento, que se caracterizó por definir la seguridad nacional como la defensa de los valores cristianos del mundo occidental, en respuesta al comunismo ateo que emanaba del bloque soviético y principalmente de Cuba. La doctrina de la Seguridad Nacional en el campo económico fue un instrumento utilizado por los sectores dominantes, asociados al capital extranjero, para justificar y legitimar la perpetuación por medios no democráticos de un modelo altamente explorador de desarrollo dependiente.

Entre las doctrinas antisubversivas enseñadas a los sudamericanos, la del enemigo internoy las fronteras ideológicas son dos de las que más fuertemente arraigaron en el pensamiento militar, y en el de una importante parte de los civiles que apoyaron y sostuvieron los gobiernos dictatoriales. El concepto del enemigo interno sostiene que el comunismo no sería estimulado por una agresión externa, sino producido dentro de las fronteras de cada país. El enemigo interno, sin embargo, puede localizarse en otro país (como exiliado), así como el enemigo interno de otra nación puede encontrarse dentro de las propias fronteras, y debe ser combatido con la misma ferocidad.

 

Por su parte, el concepto de fronteras ideológicas refiere a la idea nacionalista de frontera y al control de las corrientes político-ideológicas existentes dentro de un determinado territorio, eliminando de ese espacio aquellas consideradas peligrosas, principalmente las comunistas. En ese sentido, las labores conjuntas de los distintos gobiernos militares tendían a generar una frontera ideológica sudamericana, dejando menores espacios para aquellos que no se hubieran subordinado a la posición oficial.

 

El Dato

Se estima que la dictadura militar de Pinochet en Chile causó 3.065 muertes. La Junta Militar que gobernó de facto Argentina arrojó un saldo de 30 mil personas detenidas-desaparecidas. En Brasil, los militares fueron responsables de 421 asesinatos y desapariciones de adversarios políticos del régimen. La institucionalización del terror en el contexto regional dio lugar a más de 400.000 personas detenidas, 50.000 ejecutados y 30.000 desaparecidos en la región.

¿Qué podés ver y leer?

Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del Mercosur (2015) A 40 años del Cóndor, Buenos Aires: IPPDH. El Acervo Documental Cóndor es un proyecto implementado por el Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR con el objetivo de acompañar los procesos de verdad y justicia que se desarrollan en la región a partir del relevamiento, organización, y puesta a disposición de información relativa al patrimonio archivístico que documenta las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en el marco de las coordinaciones represivas del Cono Sur. [Disponible en: http://adoc.ippdh.mercosur.int/ArchivoCondor/Details?Codigo=2&lenguajeId=1%5D

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