• Raúl Prebisch (1901-1986)

    Por

    Guillermina Genovese

Economista y político, los aportes de Raúl Prebisch fueron decisivos en el debate acerca del desarrollo en América Latina durante la segunda mitad del siglo XX. En su rol de Secretario General de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (CEPAL), sentó las bases del enfoque centro-periferia y concibió la integración regional como una herramienta esencial para reducir la dependencia de los países latinoamericanos.

 

Prebisch concibió el subdesarrollo de los países de América Latina desde una perspectiva autónoma e histórica; problematizó la situación latinoamericana a partir de un enfoque centro-periferia. Según esta teoría, los países de la “periferia” del sistema económico mundial se vinculaban con las potencias del “centro” a partir de una relación de subordinación, basada exclusivamente en la exportación de sus materias primas y alimentos a cambio de la importación de productos manufacturados. Para superar esta posición en la división internacional del trabajo, Prebisch proponía la industrialización de los países latinoamericanos, considerando que así se podría avanzar hacia una etapa de comercio recíproco de productos industriales con los centros. En dicho proceso, los países latinoamericanos podrían fortalecer el rol de sus Estados nacionales, para que estos pudieran desempeñar un papel más activo en la promoción de la transformación productiva.

 

“Las ingentes ventajas del desarrollo de la productividad no han llegado a la periferia en medida comparable a la que ha logrado disfrutar la población de esos grandes países. […] De ahí el significado fundamental de la industrialización de los países nuevos. No es ella un fin en sí misma, sino el único medio que disponen éstos para ir captando una parte del fruto del progreso técnico y elevando progresivamente el nivel de vida de las masas” (Prebisch, 1949).

 

A fines de la década del ‘50, la integración regional de América Latina pasó a ser su principal preocupación y sus reflexiones en torno a ella, uno de los mayores aportes al pensamiento económico latinoamericano. Para el economista argentino, los países de la región debían dejar de pensarse en forma individual y aislada para concebir el intercambio entre ellos como una herramienta necesaria para salir del subdesarrollo. El comercio entre los países latinoamericanos de productos industriales permitiría apuntalar la industrialización y reducir la dependencia: la única forma viable de lograr el desarrollo de esos países era a través de la creación de un mercado único latinoamericano que consolidara el mercado interno e incrementara la competitividad con el exterior.

 
“Es necesario superar la fragmentación económica de nuestros países” Prebisch

Prebisch advertía que las políticas de industrialización debían combinarse con una serie de esfuerzos en pos de incrementar los intercambios de productos industriales entre países latinoamericanos. La inserción internacional de los países periféricos a partir de la producción de materias primas y la estrechez de los mercados nacionales suponían obstáculos al crecimiento industrial, por lo que se entendía que mediante un mercado común se accedería a la ventaja del intercambio recíproco de exportaciones industriales entre sus miembros. La integración regional funcionaría como un estímulo para incrementar la competitividad de los países latinoamericanos y avanzar hacia una posterior ampliación de las exportaciones al resto del mundo. (Prebisch, 1954).

 

Pero Prebisch no hablaba sólo de una integración comercial, sino de un proyecto de unidad regional que incluyera los aspectos sociales y políticos. Si bien su esfuerzo por crear un único y gran Mercado Común Latinoamericano no pudo concretarse a principios de la década del cincuenta, por ser considerado muy ambicioso y se optó por seguir un camino intermedio a partir de conformar, por un lado, con la firma del Tratado de Montevideo (1960), la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y, por el otro, para Centroamérica, con la firma del Tratado de Managua (1960) el Mercado Común Centroamericano (MCCA). En otras palabras, se avanzó en la construcción de dos espacios regionales que, conforme avanzara el tiempo, podrían llegar a concretar un mercado común (es decir, un espacio de circulación de productos, de personas y de capitales) unificado.

 

Las ideas de Raúl Prebisch constituyen una piedra angular del pensamiento económico latinoamericano ya que sentó las bases para pensar en una propuesta de desarrollo autónomo que permitiese alcanzar la independencia económica. Su producción teórica mantiene plena vigencia en los debates actuales sobre el desarrollo, el rol del Estado y el proceso de integración regional.

 

El Dato

En 1943 Prebisch viajó a México para dictar un seminario, lo que resultó decisivo para su vida y su trabajo ya que le permitió conocer la región más allá de los intereses nacionales de Argentina. Los vínculos con la intelectualidad mexicana y la asistencia técnica a numerosos gobiernos latinoamericanos le permitieron interiorizarse de la complejidad cultural y económica de América Latina.

¿Qué podés ver y leer?

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) tiene una sección especial dentro de su página web dedicada a Raúl Prebisch: http://prebisch.cepal.org/es/Prebisch, Raúl (1948) Introducción al Primer Estudio Económico de América Latina, Santiago de Chile: CEPAL. Prebisch, Raúl (1962 [1949]) El desarrollo económico de América Latina y alguno de sus principales problemas en Boletín Económico de América Latina, vol. VII, número 1.[Disponible en http://prebisch.cepal.org/sites/default/files/2013/prebisch_el_desarrollo_eco.pdf%5D

Invitación a editar

Si querés editar este artículo (sumar, acotar, agregar referencias, etc), podés hacerlo en esta versión de edición abierta: